Nofumadores.org denuncia que el Hospital Santa Lucía de Cartagena permite que se fume junto a las tomas de oxígeno de Urgencias

  • Un celador del propio centro, que colabora con la asociación, ha presentado una denuncia formal ante la Consejería de Salud por un consumo de tabaco que, asegura, se repite desde hace años.

  • El mismo hospital ardió en noviembre de 2025 en un incendio cuya principal hipótesis es una colilla mal apagada.

Madrid, 18 de junio de 2026  Un celador del Hospital General Universitario Santa Lucía de Cartagena, J.M.G., ha denunciado ante la Consejería de Salud de la Región de Murcia que el personal del Servicio de Urgencias fuma dentro del recinto hospitalario, junto a las tomas de oxígeno y a pocos metros de los pacientes. Según su testimonio, la práctica se repite desde hace años pese a estar terminantemente prohibida por la ley. Nofumadores.org, asociación con la que colabora el denunciante, hace pública la denuncia y reclama una inspección independiente del centro.

El consumo no se limita a un rincón. J.M.G. relata que se fuma en la misma puerta de Urgencias y también en almacenes y entreplantas, en zonas al aire libre repartidas por el centro, donde el tabaco se ha vuelto costumbre. «Llevo años viendo cómo se fuma en la puerta de Urgencias, a un paso de las tomas de oxígeno. Ya ni se esconden», explica el denunciante.

El sitio donde ocurre agrava el problema. El oxígeno medicinal favorece la combustión, de modo que una colilla encendida junto a una de esas instalaciones traslada un riesgo de incendio al punto del hospital donde más se juega: la entrada de Urgencias.

Un hospital que ya ardió por una colilla

Ese riesgo no es teórico en Santa Lucía. El 26 de noviembre de 2025, un incendio obligó a evacuar a más de un centenar de pacientes de varias plantas del bloque 5, muchos de ellos de Oncología y Medicina Interna. No hubo víctimas mortales, gracias a la rapidez del personal y de los bomberos, aunque varias personas fueron atendidas por inhalación de humo. La investigación de la Policía Científica apuntó en su día como principal hipótesis a una colilla mal apagada en una terraza del centro; el propio consejero de Salud situó allí el origen del fuego. Según la información publicada, ese era un lugar al que pacientes, familiares y personal acudían a fumar a escondidas pese a la prohibición.

No era la primera vez. En 2015, otro incendio en el mismo hospital se originó también por colillas mal apagadas. Dos fuegos en una década, los dos relacionados con el tabaco, en un centro donde fumar está prohibido en todo el recinto. Lo que J.M.G. describe hoy junto a Urgencias es la misma conducta que ya ha puesto en peligro el edificio y a sus pacientes.

Una prohibición sin excepciones

El artículo 7 de la Ley 28/2005, modificado por la Ley 42/2010, prohíbe fumar en los centros, servicios y establecimientos sanitarios «así como en los espacios al aire libre o cubiertos, comprendidos en sus recintos». 

A diferencia de las universidades, en un hospital no hay excepción para el exterior: la propia Consejería de Salud de Murcia interpreta que la prohibición rige en todo el recinto y debe contarse «desde la entrada». Fumar en la puerta de Urgencias, o en los patios y entreplantas al aire libre que describe el denunciante, incumple la norma igual que hacerlo dentro del edificio. En un centro así tampoco existe la figura de la zona habilitada para fumadores.

El humo que vuelve dentro en la ropa de trabajo

Hay un efecto que suele pasar desapercibido y que Nofumadores.org quiere poner sobre la mesa. El personal que sale a fumar con el uniforme puesto vuelve con esa misma ropa a las plantas y a las consultas. En los tejidos quedan los residuos del tabaco, el llamado humo de tercera mano: una mezcla de nicotina, nitrosaminas y otros compuestos, varios de ellos cancerígenos, que se adhiere a la ropa y a la piel y que fumar al aire libre no elimina. 

Esos residuos terminan en contacto con pacientes ya debilitados, para quienes este tipo de exposición resulta especialmente dañina. Al mal ejemplo que dan “las batas blancas” de fumar en un hospital se añade, por tanto, un riesgo sanitario que recae sobre los propios enfermos a los que se atiende.

 

Responde el Área II, no la Inspección

J.M.G. presentó su denuncia ante la Dirección General de Salud Pública y Adicciones. La respuesta, sin embargo, llegó el 1 de junio desde la Gerencia del Área II de Salud de Cartagena, esto es, la administración de la que depende el propio hospital. En su escrito se agradece la comunicación, se asegura que los hechos «serán investigados» y se enumeran las medidas que la Gerencia dice tener en marcha: prohibición total, señalización actualizada, retirada de ceniceros, colaboración con la Policía Local y una «vigilancia activa por parte del personal de seguridad, diaria y continua», además de la «aplicación de sanciones ante incumplimientos detectados».

Para Nofumadores.org, ahí está el problema. Si la vigilancia es diaria y las sanciones se aplican, cuesta encajar que un trabajador del centro describa el tabaco junto a Urgencias como una rutina de años. «Nunca se han aplicado las sanciones», sostiene J.M.G. A ello se añade que la denuncia se dirigió a un órgano de la Consejería ajeno al hospital y que quien ha contestado hasta ahora es la administración responsable del propio centro señalado. «Me han respondido con un «muy bien, gracias, haremos cumplir la normativa», y a día de hoy nada ha cambiado», lamenta el denunciante.

«Quién soy yo para decirles que no fumen»

Advertirlo le ha salido caro. J.M.G. asegura que, cuando ha pedido a algún sanitario que no encienda un cigarro, ha recibido malas contestaciones, amparadas —según su relato— en la jerarquía del hospital. «Me han dejado claro quién soy yo para decirles nada, que ellos están por encima de mi categoría, al ser enfermeros», cuenta.

No es el único trabajador del hospital incómodo con la situación. Otros compañeros comparten su malestar «Que un celador tenga que enfrentarse a esto por recordar la ley retrata la situación. Cuando el personal sanitario fuma junto al oxígeno de Urgencias, el asunto deja de ser una adicción privada y se convierte en una cuestión de seguridad que la dirección del área no puede seguir mirando de lado», señala Raquel Fernández Megina, presidenta de Nofumadores.org.

Qué reclama Nofumadores

Nofumadores.org pide que la Consejería de Salud ordene una inspección efectiva del entorno de Urgencias a través de su Servicio de Inspección de Centros Sanitarios, y no de la Gerencia del Área II, que es la administración responsable del propio centro. Esa inspección debería evaluar de forma específica el riesgo de incendio que supone fumar junto a las tomas de oxígeno y en las terrazas del hospital, un peligro que en Santa Lucía ha dejado de ser una hipótesis. Si los hechos se confirman, la asociación reclama la apertura del expediente que corresponda y actuaciones de control verificables, y no un nuevo catálogo de medidas sobre el papel.

La asociación va un paso más allá y plantea que el hospital incorpore a su reglamento interno sanciones de suspensión de empleo y sueldo para el personal que incumpla la prohibición de fumar, de modo que la norma tenga consecuencias reales para quien la vulnera, medida que ya han tomado otros hospitales como El Clínico de Madrid y que ha supuesto una reducción significativa de los incumplimientos desde que la medida se puso en marcha. Pide, además, garantías de protección para el denunciante y para cualquier trabajador que advierta de estos incumplimientos, frente a represalias o presiones, y que el resultado de las actuaciones se traslade tanto al denunciante como a la opinión pública. Así mismo, la asociación reclama un programa de ayuda de cesación tabáquica para todos los trabajadores del hospital que fumen.

Nota de prensa en PDF

 

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *