2025-07-14 Nofumadores alerta de que los vapeadores desechables presentan niveles preocupantes de metales pesados

Un artículo del New York Times coloca a los dispositivos electrónicos más populares en el disparadero y los relaciona con numerosos problemas de salud

Madrid, 14 de julio de 2025.- En un estudio publicado el pasado 25 de junio en la publicación médica ACS Central Science, un equipo de científicos analizó el ciclo de vida de varias marcas de vapeadores desechables y encontró niveles tan altos de metales pesados que uno de los investigadores llegó a pensar que su aparato de medición se había estropeado. Las concentraciones de algunos compuestos tóxicos de origen metálico se multiplicaban hasta en un mil por ciento conforme se iba degradando la resistencia que calienta los líquidos por el uso continuado del aparato.

Los datos de este estudio y otros estudios relevantes sobre el vapeo, cuestionando la seguridad y los efectos para la salud de estos dispositivos, aparecieron en un reciente artículo publicado por el New York Times el pasado 9 de julio, bajo el título “¿Hasta qué punto es perjudicial vapear?”. En esta pieza, a través de los hallazgos y conclusiones encontrados en los estudios más recientes, el autor arroja fuertes sombras sobre la seguridad y efectos a largo plazo para la salud de estos dispositivos.

Otros estudios, centrados exclusivamente en fumadores de cigarrillos electrónicos hallaron que los usuarios exclusivos de vapers tienen un riesgo significativamente mayor de desarrollar Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (EPOC) en comparación con quienes no vapean. El uso de estos aerosoles puede afectar al corazón, los pulmones y el cerebro.  Sin embargo, la falta de estudios a largo plazo —por tratarse de productos relativamente nuevos y en constante evolución— ha retrasado el reconocimiento institucional del peligro que suponen. Pese a ello toda la cohorte de estudios que empieza a emerger desmonta la narrativa del sector: cuando comenzaron a popularizarse en la década de 2010 la industria los presentó como una alternativa menos dañina al tabaco y como una herramienta eficaz para dejar de fumar. «Hoy la ciencia empieza a desmontar que esas promesas eran humo, y los datos de todas las encuestas confirman que la industria del tabaco y la nicotina tiene como objetivo-diana a los preadolescentes como consumidores de vapers», señaló Raquel Fernández Megina, presidenta de Nofumadores.org.

Varapalo al vapeo

Recientemente, en uno de los podcasts más populares de EEUU, el de Mel Robbins, sorprendió la contundencia con la que el cirujano cardiovascular entrevistado, el Dr. Jeremy London, advirtió que incluso el uso ocasional puede tener efectos devastadores y duraderos. En la conversación, hizo referencia a casos de EVALI (E-cigarette or Vaping Product Use-Associated Lung Injury), una enfermedad pulmonar grave vinculada al uso de cigarrillos electrónicos, que en 2019 causó más de 2.800 hospitalizaciones y decenas de muertes en Estados Unidos.

“He visto pulmones destruidos por lo que la gente cree que es vapor inocuo. Y lo más preocupante es que muchos de esos pacientes son adolescentes sanos que jamás habían tocado un cigarrillo tradicional”, dijo London.

El Dr. London también subrayó los efectos vasculares del vapeo: alteraciones en el endotelio, aumento del riesgo de arritmias y un patrón de inflamación similar al que se ve en fumadores crónicos. Su intervención en el podcast ha reactivado el debate sobre la regulación urgente de estos productos.

En España vapear comienza en la preadolescencia

Los últimos informes del Grupo Español de Cáncer de Pulmón (GECP) alertan de que la edad media de inicio del vapeo ha descendido hasta los 12 años, lo que supone una exposición temprana a la nicotina en niños que aún no han alcanzado la adolescencia Más del 54 % de los adolescentes entre 14 y 18 años han probado el vapeo, mientras que entre los más jóvenes, un 25,2 % de los niños de 12 a 13 años ya han usado cigarrillos electrónicos al menos una vez.  Un estudio de SEPAR, Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica, realizado en Ibiza entre adolescentes de 12 a 18 años  muestra que, el cigarrillo electrónico es ya el producto nicotínico más consumido en esta franja de edad, con una edad media de consumo situada en los 13 años. Estos datos revelan un patrón preocupante: el vapeador, y no el cigarrillo, se ha convertido en la puerta de entrada a la adicción a la nicotina. Estos “vapeadores de un solo uso”, altamente adictivos y contaminantes, han invadido estancos y tiendas de conveniencia sin apenas control. Su proliferación ha normalizado el consumo de nicotina entre las nuevas generaciones, revirtiendo décadas de avances en la lucha contra el tabaquismo.

“No es una moda pasajera, es una puerta de entrada a la adicción”

Los cigarrillos electrónicos no son inocuos. La idea, difundida por la industria del tabaco y la nicotina, de que son una opción “más saludable” que el tabaco ha calado entre los adolescentes y jóvenes adultos, pero los estudios recientes lo desmienten. Estamos ante un problema de salud pública que necesita una respuesta legislativa valiente y urgente.

Ante la inminente salida a consulta pública de la modificación legislativa de la ley antitabaco, en la cual el Ministerio de Sanidad ha anunciado que equipará el vapeo con el tabaco tradicional, Nofumadores.org insta a todos los grupos parlamentarios del Congreso de los Diputados a apoyar sin resquicios una regulación efectiva que proteja a la población más vulnerable. Vapear también es fumar, y sus consecuencias ya están empezando a pasar factura.

 

Descargar la nota completa en PDF

Descargar la nota completa en HTML